
¿Quién soy?
No soy el típico caso de “talento natural”.
No nací cantando bien.
Canté mal hasta mis 20 años.
No tenía oído privilegiado ni una voz especial.
Y justamente por eso, hoy hago lo que hago.
No crecí rodeado de maestros de canto ni di conciertos desde chico. Lo único que hice fue sentarme a estudiar, equivocarme una y otra vez, analizar qué estaba fallando y volver a intentarlo con más conciencia.
Ese proceso —largo, frustrante y lleno de errores— es lo que hoy me permite enseñar con claridad.
Porque sé lo que es sentir que tu voz no responde, que forzás, que te duele o que pensás que simplemente “no servís para cantar”.
Yo estuve ahí.
También sé, por experiencia propia, que cuando entendés cómo funciona realmente tu voz, cuando dejás de imitar y empezás a cantar con conciencia anatómica y técnica, los resultados llegan.
Por eso enseño canto lírico y distorsivo desde la base:
sin talento oculto, sin atajos peligrosos y sin dolor.
Si querés ver lo que hago, visitá mi [Instagram]
